Saturday, 10 August 2013

Como un volcán

 Just a second, we're not broken.

Estoy durmiendo. Ahora mismo estoy durmiendo para todo el mundo. En diez minutos me suena el despertador y estaré despierta oficialmente, para todos. Aprovecho para contarte algo, que los que dormimos (si hablamos) siempre decimos la verdad...

...¿no?

Tengo el corazón hecho más pedazos de los que puede estar formado. Tengo cada uno en un lugar de todos a los que vas. Y vas a encontrarlos. Estoy segura de que vas a guardarlos. Y a devolvérmelos cuando lo único que nos separe sea la electricidad estática.

En realidad, lo malo de las despedidas es que no sabes sin son el comienzo o el final. El comienzo de empezar algo de forma diferente o el final de algo que ya pasó. Pero es que, cielo, creo que, a veces, solo son pausas, comas, un punto y coma (a lo sumo). 

¿Sabes? Quizás esta coma sea un regalo que lleva preparándose demasiado tiempo. Y los regalos son para apreciarlos. Creo que te quiero, será eso. Será que así empezó todo. Será que pueden aplastarme mil comas caídas del cielo. Pero que yo también puedo ser como los volcanes. Y cuando menos te lo esperes, vengo con más fuerza, con más ganas, con más decisión. Pasando por entre todas esas malditas pausas. Esos malditos "cheri corta". Y ahí sí que vas a preguntarte que de dónde habremos salido nosotros para tener que coincidir en esta vida. ¿Sigues creyendo que me quieres como el primer día? Quizás sea algo así. Algo así

Creo que te quiero. Creo que te quiero. Creo que te quiero. 
Creo que te quiero.

And we can learn to love again.

Saturday, 29 June 2013

Sintonizar sin FM

Spare me a week or two.

Que no, que no entiendo que odies la música alta. Que no entiendo que bajes el volumen el doble de lo que lo subo yo. Que no entiendo que me hables mientras canto. Que me hagas parar. Que ya sabes lo que disfruto con una canción que me pone los pelos de punta. Aunque tú no lo entiendas. Que no quiero que te separes de mí y de mi música. Que mis tímpanos, más que sufrir, me gritan aún más. Que prefiero cantar alto que susurrarte entre el ruido. Que prefiero que me sonrías mientras me gritas "¿No podrías escuchar una canción más fea?". Y que yo no pare de cantar, no pare de cantar. Que me obligues a darte un beso en la parte más aguda de toda la canción. Que yo lo haga y sonría (sin dejar de cantar).

Que me digas que si estuviera en clase de coro me echarían por descolocar la armonía. Por desafinar aún más alto de lo que canto. Y que yo me ría. Porque me da igual. ¿No sabes que me da igual? Y es que luego sonríes y nada de lo que has dicho es verdad. Nada de lo que has dicho lo haces para que no vaya a clase de coro. Nada de lo que has dicho pretende otra cosa sino que cante más alto. 

"¿Y por qué no te callas y cantas tú?". Y, cómo no, en vez de callarte, empiezas a cantar. Sí, y perdona, pero... ¡a ti sí que te echarían de clase de coro! Así que soy yo la que te pone las manos en la boca, para que dejes de cantar. Para que sigas diciéndome de todo mientras yo canto, para que bajes el volumen de la música. Para que pares la canción y me quede como solista a capela durante un segundo que dura diez minutos. Y te pegue en el brazo y grites un ¡AY! que no cabe en el mundo. Porque, claro, ya sabes que tengo fuerza de gigante. Y que te duelen muchísimo mis puñetazos.

Tus respuestas impredecibles son lo que me hacen prepararme para un día contigo como si fuera al Amazonas durante un mes entero. Y eso es tan increíble... que no te cambiaría ni por una garganta privilegiada que me llevara con mi música al fin del mundo. No, me gusta mi garganta. Y eso que ni nos hemos presentado.

Y, ¿sabes qué es lo mejor? Que de repente, mientras canto, ¡cambias de emisora de radio! ¿Radio clásica? En mi vida pensé que alguien escuchara eso. Pero tú, quizás seas el único que pasas horas enteras de viaje escuchándola y marcando el compás en la palanca de cambios. Y nada más que por eso, ya todo tiene sentido.

Aunque perdona que piense que lo que no tiene sentido es que cuando cambias a esa emisora le subas el volumen, no el doble de lo que lo has bajado antes, sino el triple. ¡Pero bueno! 

"¿Qué tendrá esa emisora que no tendré yo?"

Tuesday, 25 June 2013

No sé si echarte de menos o irte a buscar

"¡Siempre te necesito cuando no estás!"

 ¿Qué pasa si siempre trato de hacerlo bien? ¿Qué pasa si no duermo en casa por unos días? ¿Qué pasa si me olvido de dónde vengo y trato de acercarme un poco más adonde voy?

"I don't think you are right for him".


Trato de hacerme a la idea de que darse por aludido no es una buena medicina para las decaídas.
Trato de hacerme a la idea de que no miras a nada, solo le devuelves la mirada a tu alrededor.
Trato de hacerme a la idea de que, por mucho que digas, nada se hace porque sí.
Trato de hacerme a la idea de que no tengo ni idea de dónde voy a estar dentro de diez minutos. Ni de dónde vas a estar tú. Ni nuestros amigos. Ni nosotros, lo que seamos en conjunto tú y yo (aunque solo sean un par de recuerdos manchados dentro de mil lagunas).

I don't wanna go if it means "goodbye"...

"¡Eres tan fuerte que si quisieran hacerte llorar tendrían que comprar cien kilos de cebollas!". ¿Qué pasa con nuestros impulsos invisibles, con nuestra red de paradojas irrompible, con nuestros quédate sin estar? ¿Qué pasa contigo? Dime qué pasará conmigo...

...And if you go, I wanna go with you.

Debes saberlo todo porque nunca preguntas qué tal va. Debes pensar en todo porque nunca te sorprendes por nada. Debes haberlo visto todo porque siempre hay algo mejor que lo que ves. Debes de tener la sonrisa más preciosa del mundo porque...

No me olvides, no me olvides...
Por favor.      

"¡Siempre te necesito cuando no estás!"


Wednesday, 29 May 2013

En ayunas

Ojalá decidas que nada fue suficiente.

No quiero convertir todo esto en un pozo sin fondo. O en una carretera al lado de un acantilado. No quiero pensar en cómo pronunciar un "no" para que no suene tan poco convincente. No quiero no perder el tiempo. No quiero un diario de páginas arrancadas. No quiero una fachada a medio construir. Ni un muro derrumbado del que solo se recuerdan sus pintadas. 
Yo quiero cada ladrillo. Cada gota de cemento. Cada nido de hormigas que haya en sus recovecos. Yo quiero mañanas marcadas de sal. De la sal que pondríamos a nuestras tostadas. Quiero un "buenas noches, hasta mañana" a dos milímetros de tu mirada. Quiero café por la noche y tilas de madrugada. Quiero hartarme de comer en ayunas...

...contigo.

No quiero un desenlace. Ni un punto final. No quiero pensar en cómo terminar. Quiero pensar en ti. Pensar en ti.

Quiero mirarte sin maldecir porque la noche llegará. Que la noche llegará.

Sunday, 26 May 2013

Mañana, mañana

Bienvenidos sean los días sin tu mirada. Que me despierten si, por casualidad, sigues estando junto a mí.

Desapareces los lunes y me vienes dando zancadas los miércoles. Te escondes los jueves y apareces silbando los viernes. Los sábados no hay quien te encuentre y los domingos... bueno, los domingos son míos. Nunca fueron tuyos. Quizá sí de tus recuerdos o de lo que me hacías sentir por casualidad.

Pero, y si me partes el corazón, que sea mañana, mañana.

Ya no sé lo que piensas. Aunque nunca lo supe. Quizás nunca quisiste que lo supiera. Y siempre consigues lo que quieres, sin querer o queriendo. Siempre fuiste un misterio. Y lo serás. Porque no sé qué es lo que tienes que no te esfumas en un parpadeo. Ni te confundo entre el humo de los coches. Ni dejo de acordarme de cada noche.

Debería asustarme, avergonzarme, criticarme. Odiarme. No, nunca odiarme. Nunca odiarte.

Sigo esperando tu carta en el buzón. Tus detalles de película a media noche. Tus confesiones totalmente predecibles. Tu "Ten cuidado, no me te hagas daño". Pero, creo, solo creo que siempre te juzgué por cosas que nunca tuviste. Y que quizás nunca tendrás conmigo. ¿Qué quieres que te diga? Me costaba aceptar tu uno más uno no siempre son dos o tu eso es lo que me dice todo el mundo. Y quizás me siga costando ahora.

Pero, ¿sabes cuál es la diferencia? Que ambos hemos elegido no tener que enfrentarnos a todo eso nunca más. He decidido no tener que plantar cara a un como todos.

Soy feliz siendo persona... pero quizás nuestras vidas hubieran sido totalmente diferentes si hubiese llegado a ser esa persona.

Tuesday, 16 April 2013

Tesoro, no puedo sin ti

No entenderás cuando te diga, cuando te diga, mi vida, que los tesoros más grandes... aún no se han podido encontrar.

Aún no comprendo esa manía tuya de hacerme feliz. Aún no soy capaz de evitar llorar cuando te vas. Aún sueño que me regalas sorpresas, sonrisas y bienvenidas cada día pero, claro, claro que sí, ya sé que no hace falta soñar para tener esas cosas. Aún no me he acostumbrado a tus cafés con extra de azúcar cuando no te pregunto si te apetece café, nunca cuando te lo pregunto, nunca cuando te lo ofrezco. Es uno de tus encantos. De tus mil y un encantos, diría yo. Aún no me acostumbro, tampoco, a eso de que me digas que eres incapaz de acostumbrarte a nuestros días.

No, no, no, no lo hago.

Aún creo que me va a caer ese cubo de agua helada desde las nubes y me va a despertar de la forma más brusca que jamás vio una cara dormida. Aún me enamoran tus respuestas ingeniosas, tus razones para todo o casi todo y tu mirada de aquí mando yo cuando consigues marcarme gol jugando a la consola. ¿Y qué me dices de tu no puede ser posible, te vas a enterar cuando soy yo la que marca el tanto?

Vamos, dime ahora que te arrepientes del tiempo que llevas haciendo feliz a una simple soñadora, dime ahora que volverías atrás, dímelo. Dímelo y no habrá ni luchadora ni tesoros. Ni tesoros ni atardeceres bajo la lluvia. Ni atardeceres bajo la lluvia ni bicicletas bajo un sol radiante.

O mejor no me lo digas, quédate con los tesoros escondidos de un No puedo vivir sin ti.

Monday, 1 April 2013

Me subo por las paredes si me robas un parpadeo

Deja que te cuente algo, si aún no estás demasiado cansado. Si aún prefieres pensar en mí antes que dormir. Si aún decides que te gustaría guardar mil de mis sonrisas en una botella dispuesta a naufragar.

Soy experta en esto de la vida. Experta en confundirla a cada paso que doy, experta en creerme más fuerte que ella. Experta en equivocarme, ¿por qué no?

Pero, ¿sabes? Cielo, si lo nuestro fuese un error... maldito sería lo correcto.

Te veo en cada esquina, en cada nota, en cada escala, en cada revoloteo de alas, en cada llave, en cada coche. En cada sueño y expresión. Te veo por los cristales y los espejos se empeñan en traicionarme. Te necesito a cada rato pero te escurres como el aceite. Y luego vuelves, cuando ya casi olvido lo que son las uñas, cuando ya apenas duermo.

Y me olvido del olvido, me olvido de los malos sueños y de los recuerdos que no construyen, solo destruyen. Me olvido de echarte de menos aunque luego al darte la vuelta lo vuelva a recordar.

Estoy casada. Cansada de que Cupido lleve las riendas, de que se ría de nuestra dulzura y de nuestro quehacer. Venga, dijiste que te opondrías a cualquiera que intentara dañarnos. Ahí lo tienes.

No, vamos, ya se guardaría Cupido..., eso sería lo único que saldría de tu boca. Y... ¿sabes qué?

Ya te guardarías de cambiar un ápice de perfección de esa mirada tuya.